miércoles, 21 de julio de 2010

Fib Fib Hurra!



Saboreaba un melocotón mientras me preguntaba por qué el factor cuarenta no funcionaba en la piel de las giris. Tatuadas por el sol y ligeras de ropa disfrutaban de Spaina a pesar de haber visto a Vampire Weekend y a Kings of Leon dos semanas antes en Londres.
Sonaba Alondre Bentley, comenzaba a correr la cerveza. Jj inspiraba momentos de sub-realismo musical. Una banda pop con tintes electrónicos; una guitarra, un mac y la voz de una chica que bebiendo red-bull parecía absorta en la intimidad de su cuarto.
- Sorry, I need to go... number one.
Number one, más cerveza, buen servico en las barras y facilidad para ir al aseo. Un lujo de festival no sólo en lo musical.
Oscurecía hacia eso de las 21:30, en lo musical también. Sr Chinarro se presentaban en inglés, Julian Casablancas se compadecía de tener un nombre tan español y sólo saber decir olé. Los Ilegales pedían a la organización casi al final de su actuación unos segundos para afinar; mala suerte, soy un macarra y hay un tipo dentro del espejo que me mira con cara de conejo.
Son las once, recibo un mensaje: Hot, hot, hot chip. Vaya tela! No me explico cómo pude llegar hasta allí, pero llego y I feel better, una pasada, no coment.
Acababan los "patata caliente". Se me hizo corto, la verdad, pero la vida sigue con Vampire Weekend.
Me gusta el directo, me escapo cada vez que puedo del techo de ladrillo para disfrutar de música al aire libre. Hay grupos que me gustan, música bien tocada, convencional, predecible,... Pero estos vampiros... de estos locos de la sangre me preguntaba muchas cosas. Tenía que verlos tocar y salir de dudas.
¿Utilizarán botellas de anís en sus directos? ¿Sintetizarán a Zeus por los pies?
Pues no. Hacen un directo impecable y divertido, convierten la sangre en horchata valenciana y 253 Kilómetros en un paseo.

viernes, 4 de junio de 2010

Time lapse III

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Time lapse II

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Time lapse I

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jueves, 6 de mayo de 2010

Divas y Divos


viernes, 9 de abril de 2010

A veces

A veces
A veces la vida se da la vuelta y te da un golpe
en la cabeza...
... y te hace daño.
A veces el amor te arranca el corazón del pecho
y te arroja a las profundidades...
... y aprendes a seguir adelante.
A veces no te encuentras en tus cabales...
... y sonríes.
A veces los sueños se hacen realidad pero no hay nadie
para pellizcarte...
... de modo que sigues soñando.


miércoles, 24 de marzo de 2010

Construyendo sueños II. El azar

Cuatro horas después salió el sol y por fin sonó el despertador. Era sábado. Estaba nulo. No sólo su corazón estaba nulo. La noche anterior fue larga y él no acudió a su cita. La habitación quedó vacía. Ella sOla y su teléfono fuera de cobertura, las copas vacías y el vino abierto. Se metió en la ducha y recogió su pelo. Mientras, en su desnudez, pensaba en la señal que la aliviara de su continua cefalea. En el salón la tele por cable sugería una hazaña que la arrancaría de ese sueño.

Mandó un mensaje al 24600; amor más dos nombres al Me quiere No me quiere.

Fabián no te quiere.
Esta relación no va a ninguna parte, Fabián no tiene interés.
¿Qué esperas de esa persona? Fabián no te ve como el amor de su vida.
No funcionará. Fabián plantea su futuro sin ti.

Cuatro mensajes son suficientes en la probabilidad del amor por sms. No hay ninguna ciencia al otro lado del teléfono, ni tampoco su ex, a la que todavía ama.
Cogió el abrigo, las llaves de casa y un bolso que vaciaría del miedo enorme que se hace insuperable. Del miedo a amar o a abandonar, a cambiar o a comunicarse… del miedo a dominar todo lo que pasa. No podía perderse más. El tiempo se cuenta, se regula, se trocea y se rentabiliza.

Cuatro mensajes, una intuición y un pensamiento son suficientes en la probabilidad del amor propio, en la posibilidad de reír por las causas perdidas.

martes, 23 de marzo de 2010

Ser uno mismo. Por Piero Ferrucci

Antes o después, todos nosotros nos enfrentamos a un viejo dilema: ¿Qué es realmente bello y qué no lo es? Tal vez algunas "obras maestras inmortales" nos dejaron fríos y ¡qué culpables nos sentimos! Quizá nos gustó un cuadro sólo tras leer el nombre del pintor, o disfrutamos una pieza musical después de haber sabido que era de Beethoven. O quizá, inseguros de nuestro juicio, permitimos a otros que nos guiasen para escoger una casa un coche o un traje. A continuación, nos sentimos incómodos por haber carecido de confianza en nosotros mismos. En otras ocasiones, cuando realmente vimos y apreciamos la belleza, el sentimiento que nació en nosotros fue sincero: fue inconfundiblemente nuestro. A fin de cuentas, ¿qué puede haber de más indiscutible que el gozo puro?

¡Pero con cuánta facilidad se dificulta esta búsqueda! Todo el mundo quiere la belleza, y es ahí donde empieza el problema. Las relaciones entre las personas, las actividades productivas, los intereses económicos y las relaciones de poder, de un modo u otro, están todas influenciadas por la manera en que percibimos la belleza. Es inevitable el que la sociedad, en lugar de dejar que la belleza sea presa de criterios transitorios e impredecibles, establezca e imponga normas homogéneas estables y comunmente aceptadas. Esta presión es uno de los muchos precios que pagamos por vivir en una sociedad civilizada. En la mayoría de los casos se acepta tácitamente, en parte por indiferencia, y en parte porque desafiar dicha presión generaría ansiedad y tensión.

Quienes siguen la Vía de la Belleza deben apartarse de la dictadura cultural y salir a una tierra de nadie en la que todo es nuevo y desconocido. Sólo entonces pueden encontrar la belleza en toda su fuerza. Deben aprender a vivir fuera de los estereotipos y de las actitudes anticuadas y liberarse de cualquier vínculo, ya sean papeles, lazos, ideologías, intereses o hábitos, que pueda refrenarles. Tienen que aprender totalmente de nuevo, sin miedo ni dudas, a ser ellos mismos.

Así es como nació la caricatura de los artistas excéntricos (así como la del rebelde y la del inadaptado). Puede que los artistas parezcan extraños porque, con su deseo de ser auténticos a sí mismos, no se ajustan a las expectativas de los demás y a los roles aceptados de la cultura.

Junto con la crítica ordinaria de que son excéntricos, los artistas han sido acusados a veces de narcisismo. Se les ve como personas totalmente sumergidas en su propio mundo, que descuidan los problemas reales y a las personas reales, que están sólo preocupados de sus fantasías y visiones. La mayoría de las veces, sin embargo, lo suyo no se debe tanto al narcisismo como a una cuidadosa escucha interior. Y en lugar de ser improductiva o superflua, esta actitud es la misma fuente de su mejor trabajo.

De hecho, quienes recorren la Vía de la Belleza se convierten en instrumentos extremadamente afinados, capaces de registrar las más mínimas variaciones. Perciben los colores y las líneas, el sonido y el espacio, con una agudísima atención; sienten las emociones sutiles que nadie es capaz de describir. Sustituyen la esclavitud del consenso social por la guía de su propia sensibilidad, emparejada con un grado excepcional de estado de atención y exactitud. Verdaderamente abiertos a la belleza, no siguen ciegamente a los coros de asentimiento o disentimiento, sino que, por el contrario, miran con sus propios ojos, escuchan con sus propios oídos, sienten con sus propios corazones.

miércoles, 17 de marzo de 2010

miércoles, 10 de marzo de 2010

Todos íbamos en ese tren

Hoy van a hacer seis años de aquel jueves máldito. Ese jueves en el que la barbarie asesina me despertó con imágenes de humo; de ese desayuno del que no pude tomar bocado; del informativo de las 8:00 amputándome el estómago.
Nunca de camino al trabajo escuché tanto silencio. La gente enmudecía de tristeza en las paradas de autobús. Los padres con el rostro desencajado dejaban a sus hijos en la puerta del colegio. Las limpiadoras acababan su turno entre gestos de congoja.

¡Qué grandes que son los niños! - Pensé esa mañana- Sacaron sus cuadernos de matemáticas y ajenos al genocidio suicida me hicieron olvidar tanto dolor (sólo hasta la hora del recreo). En la sala de profesores el café se servía más cargado que nunca. Nadie hablaba, o quizás si, y lo hacían sobre lo mismo; sobre ese jueves maldito, sobres los trenes de la muerte. La siguiente clase fue de música y la siguiente de Lengua. De lo demás no me acuerdo.

Llegué a casa y me acordé de Julia, pensé en nuestro no a la guerra de un año antes, y de que luego fuimos a cenar a un McDonals; de las converasciones tras la manifestación con amigos franceses y sus historias traídas de Marsella sobre aquellos malditos trenes. Esa noche dormí leyendo a Miguel Hernández, su cancionero y romancero de ausencias. Tristes guerras si no es amor la empresa. Tristes, tristes. Tristes armas si no son las palabras. Tristes, tristes. Tristes hombres si no mueren de amor. Tristes, tristes.

Los objetos nos llaman: La muerta

Cierto día, un compañero de colegio señaló en la calle a una mujer, diciéndome:
-Miralá, está muerta.
A mi me parecía imposible que una difunta se moviera con aquella naturalidad entre la gente. De hecho, sabía que era mentira, pero resultaba excitante creérselo, así que le seguí el juego. Mi amigo me aseguró que era capaz de distinguir a una mujer muerta entre mil mujeres vivas.
-¿Pero en qué lo notas?
-En nada en concreto y en todo a la vez. Si te fijas, van envueltas como en una burbuja de paredes invisibles. Cuando seas capaz de percibir esa burbuja, aprenderás a distinguirlas.
A los pocos días de esta conversación, iba dando patadas a las piedras por mi calle, cuando vi a una mujer dentro de la burbuja. La burbuja la puse yo seguramente, pero la mujer era completamente real. La seguí con disimulo hasta la Avenida de América, y luego por Francisco Silvela, hasta llegar a una ferretería en la que entró para salir al poco del brazo de un sujeto muy alto, con bigote a lo Clark Gable. El hombre estaba vivo, desde luego, y no trataba a la mujer como a un cadáver. Al contrario, se acercaba a su cuerpo cuando le era posible, desplazando la pared de la burbuja hacia el otro lado, y le besaba el cuello a través de esa membrana que parecía no detectar. Entraron en un bar que hacía esquina con la calle Méjico y se comieron un bocadillo de calamares cada uno. Cuando ella alargaba el brazo para tomar de la barra el vaso de cerveza, sacaba la mano de la burbuja sin romperla, del mismo modo que algunos objetos son capaces de penetrar en una pompa de jabón.
Comencé a centrar mi atención en él. Parecía el prototipo de individuo mundano que por entonces yo mismo aspiraba a ser. Una persona con clase, pensaba ingenuamente, debe moverse con la misma naturalidad entre los muertos y los vivos. Aquel hombre actuaba con una soltura increíble y sabía en qué momento tenía que abrocharse o desabrocharse el botón de la chaqueta o pasarse el dedo índice por el extremo del bigote, como para recoger, más que una miga de pan, un pensamiento. Al salir del bar, él la tomó de la cintura y la atrajo hacia sí con tal violencia que la sacó sin darse cuenta de la burbuja. Entonces abandoné la persecución con la idea romántica de que el amor consiste en rescatar al otro de la muerte, y decidí esperar mi oportunidad.
A los pocos meses llegó al barrio una chica nueva, con burbuja. Era muy joven para estar muerta, pero lo consulté con mi amigo y me dijo que las había de todas las edades.
-Una prima mía de tres semanas está muerta también.
-¿Y qué dicen sus padres?
-No lo saben. La mayoría de la gente no ve la burbuja.
Me enamoré como un loco, y, cuando logré reunir el dinero suficiente, la invité a un bocadillo de calamares en el bar de Francisco Silvela esquina Méjico. Luego intenté acercarme para rescatarla de la burbuja, pero no se dejó. Y al día siguiente, cuando pasé cerca de un grupo en el que se encontraba ella, noté que me señalaba con expresión de burla. Estaba presumiendo de haberme sacado un bocadillo de calamares, que para nosotros era una fortuna. Entonces, pese a mi timidez, me acerqué al grupo y, apuntándole al pecho con el dedo, le dije:
-Estás muerta. No vayas a creerte que no lo sé.
Todas sus amigas se alejaron un poco, como con miedo a contagiarse, y desde entonces arrastró una vida solitaria, que yo tampoco intenté aliviar, aunque me lo pedía con los ojos. Se casó con un muerto de hambre con el que asiste a misa de difuntos todas las semanas. Continúa en el barrio y, cuando me acerco por allí, a ver a mis padres, se hace la encontradiza para que la libere de la burbuja en la que sigue atrapada. Pero ahora, aunque quisiera, no podría, porque yo mismo he ido encerrándome durante todos estos años dentro de una membrana transparente y flexible de la que sólo podría rescatarme una mujer viva.


Juan José Millás, 2008

lunes, 8 de marzo de 2010

Construyendo sueños I. La soledad

Estaba alegre, contenta, quería cantar al alba pero el sol se había puesto ya. Cerró de un portazo y salió a la calle a encontrarse entre la gente. Caminaba entre charcos por el malecón de su Habana vieja: a un lado el mar de coches y cláxons; al otro un abismo de piedra infinita, de corales de cable.
Rugió la melodía de un móvil que no era el suyo pero que la despertó justo en el lugar donde cada mañana, Patricio el limpiador de botas sacaba brillo a los pies de la ciudad que le adoptó, huérfano de patria.
No había lluvia en el cielo y una gota salada deslizaba su mejilla, llegaba hasta su cuello colándose por su jersey de punto y ahogando un poquito su corazón. Pasó la mano por su rostro, por su cuello, y éste estaba seco. Se sentó ahí mismo, donde Patricio. Cayó en la cuenta de que sus zapatos estaban llenos de barro, que tenían restos de hierva. Suspiró y miró a lo alto, dónde nunca se mira, donde el brillo de los zapatos se confunde con una moneda. Dos cornisas más arriba allí estaba él, esparandola en la ventana de su cuarto.

domingo, 7 de marzo de 2010

Miguel Hernández SONETO FINAL


Por desplumar arcángeles glaciales,
la nevada lilial de esbeltos dientes
es condenada al llanto de los manantiales.

Por difundir su alma en los metales,
por dar el fuego al hierro sus orientes,
al dolor de los yunques inclementes
lo arrastran los herreros torrenciales.

Al doloroso trato de la espina,
al fatal desaliento de la rosa
y a la acción corrosiva de la muerte

arrojado me veo, y tanta ruina
no es por otra desgracia ni otra cosa
que por quererte y sólo por quererte.



miércoles, 3 de marzo de 2010

Foteando I





Con este libro, Manuela Romo nos presenta un estudio sistemático de la psicología de la creatividad que ayuda a cubrir una importante laguna de la literatura castellana sobre el tema: analiza las dimensiones psicológicas esenciales para la conducta creadora, poniendo especial énfasis en las funciones del pensamiento, que busca los problemas antes que eludirlos y sabe formularlos y resolverlos de forma original; estudia las estrategias mentales que intervienen liberando al pensador de bloqueos previos y, finalmente, aborda el pensamiento analógico, al que se concede singular importancia en este proceso.

Se nos habla también de la necesidad del contacto y el esfuerzo prolongado en un ámbito de conocimiento determinado para que tales estrategias puedan cristalizar en aportaciones nuevas y valiosas, a veces con ayuda del azar, cuestión baladí a la que se dedica un capítulo. Y todo ello culmina en el énfasis de la otra dimensión necesaria de la creatividad: la última parte del libro desarrolla cuestiones relativas a la necesidad de una fuerte motivación intrínseca hacia el trabajo y la manera en que ésta opera. La doctora Romo aborda igualmente otras características personales relevantes, como la autoconfianza y el deseo de logro.

Manuela Romo es profesora titular en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid. Su labor investigadora se ha centrado esencialmente en el tema de la creatividad, impartiendo cursos y conferencias y a través de numerosos trabajos de ensayo e investigación publicados en revistas españolas e internacionales.

lunes, 1 de marzo de 2010

La mujer que yo quiero

La mujer que yo quiero, no necesita
bañarse cada noche en agua bendita.
Tiene muchos defectos, dice mi madre
y demasiados huesos, dice mi padre.
Pero ella es más verdad que el pan y la tierra.
Mi amor es un amor de antes de la guerra
para saberlo...

La mujer que yo quiero, no necesita
deshojar cada noche una margarita.

La mujer que yo quiero, es fruta jugosa
prendida en mi alma como si cualquier cosa.
Con ella quieren darmela mis amigos
y se amargan la vida mis enemigos...
porque sin querer tú, te envuelve su arrullo
y contra su calor, se pierde el orgullo
y la vergüenza...

La mujer que yo quiero es fruta jugosa
madurando feliz, dulce y vanidosa.

La mujer que yo quiero me ató a su yunta
para sembrar la tierra de punta a punta
de amor que nos habla con voz de sabio
y tiene de mujer la piel y los labios.

Son todos ellos mis compañeros de antes...
Mi perro, mi Scalextric y mis amantes.

Pobre Juanito...
La mujer que yo quiero me ató a su yunta;
pero, por favor, no se lo digas nunca.


J. M. Serrat

lunes, 22 de febrero de 2010

Ujaldón y el fin del Liberalismo Clásico

De pequeño mis padres me enseñaron que como buen cristiano uno no se levanta de la misa hasta que "La paz esté con vosotros". Hoy he vuelto a ir a misa de seis al aula de cultura de CajaMurcia en la Gran Vía del escultor Salzillo. Y me he levantao, he abandonado mi excaño de espectador antes de que el gran Ujaldón acabara su ponencia.

Cuando mandé el título de la ponencia a la XIV Semana de la Filosofía, aún no tenía nada escrito, pero hice una tesis sobre Adam Smith... Con ésto, un poco más tarde he entendido porqué José Lorite no se ha presentado al acto de presentación; seguro que tenía cosas más importantes que hacer en esta región de "parados".

Recibí una invitación al acto y una amiga me ha aconsejado -la ponencia puede ser interesante-; pues nada, carretera y manta y a escuchar al Catedrático en filosofía y Director general de Bienes Culturales.

Liberalismo, anarquía, moral, conservadurismo, moral, otro mundo no es posible, más moral... ha hablado de todo ésto y más, y de prejuicios y estereotipos sin hacer mención a qué son los prejuicios y los estereotipos. Yo para entonces ya tenía algunas preguntas para el coloquio -¿Señor Ujaldón donde queda la ética? ¿ésto no iba sobre filosofía y economía?.... Pues nada que hasta los que tienen ático en la Gran Vía tienen problemas, no se puede tener todo; la igualdad es una paradoja, un bucle decía (esos eran sus chistes).

Apoyado en Locke, Lachmann, David Ricardo y en que mucha gente lo piensa no ha dicho nada y se ha bebido dos botellines de agua. ¡Barra libre que invita CajaMurcia!, eso ha tenido que pensar también Julio que ha cogido uno para una compañera que no paraba de toser. "Los políticos hablan, los líderes actúan", eso he pensado yo y seguro que también el Señor Ujaldón que a partir de ese momento no ha dado pie con bola. Yo creo que tiene algún trauma con el amarillo chillón: el de los chalecos y el de sus apuntes.

martes, 16 de febrero de 2010

El cerebro de los sordos se adapta para oir música

Chicago, Estados Unidos. Los sordos sienten las vibraciones en la misma región del cerebro que el resto de las personas usan para oír, lo que permite explicar por qué disfrutan de la música personas que no poseen capacidad auditiva, afirma un estudio.

El cerebro de los sordos, según esta investigación, readapta su estructura para suplir la deficiencia que impone la sordera, ha señalado Dean Shibata, un profesor de radiología de la Universidad de Washington.

Shibata, que ha realizado numerosas investigaciones con personas sordas, ha utilizado ahora imágenes de resonancia magnética funcional para comparar la actividad cerebral entre sordos y personas que pueden oír.

El estudio mediante este tipo de escáner avanzado ha permitido comprobar que la clave radica en un área del cerebro denominada el córtex de audición. Según ha explicado Shibata, tanto los sordos como quienes no lo son muestran actividad en las zonas del cerebro que procesan las vibraciones. Pero los sordos muestran, además, una especial actividad en el córtex de la audición, aunque ese área sólo debería entrar en funcionamiento durante la estimulación auditiva.

“Estos hallazgos ilustran cómo la alteración de experiencias puede afectar a la organización del cerebro”, ha dicho Dean Shibata. El radiólogo, que realizó sus investigaciones mientras trabajaba en la Escuela de Medicina de la Universidad de Rochester, en Nueva York, asegura que “el cerebro es increíblemente adaptable”.

“En alguien que es sordo, el cerebro en formación se aprovecha de un espacio valioso para procesar las vibraciones y así usa el mismo lugar que debería ser utilizado, de otro modo, para procesar los sonidos”, ha explicado.

Para comprobar sus ideas, el radiólogo realizó pruebas mediante imágenes de resonancia magnética funcional a 10 voluntarios sordos y a otras 11 personas con audición normal. Todos ellos fueron sometidos de modo voluntario a pruebas de escáner mientras sostenían en sus manos dispositivos que emitían vibraciones intermitentes. Entre los sordos, el escáner registró una importante actividad en el cerebro, en la zona conocida como córtex de la audición, un área que tiene el tamaño de una pelota de golf. Sin embargo, pese a que las vibraciones recibidas en la mano eran las mismas, las personas con audición normal no mostraron ninguna actividad en ese área. Para Dean Shibata, esto significa que el cerebro de los sordos ha aprovechado para procesar las vibraciones un área dejada libre por los estímulos auditivos, ya que no pueden ser utilizados. En su opinión, esto explica por qué los sordos pueden disfrutar en los conciertos de música y por qué algunos de ellos pueden llegar a ser grandes intérpretes.

SOLEÁ POR BULERÍAS

PECES DE CIUDAD

jueves, 11 de febrero de 2010



Orihuela, hace unos años pertenecía a Castilla, luego a Murcia; y Murcia a España, y España a Europa y Europa al mundo... de por entonces sólo queda ya el humano primigenio.

Del 5 al 7 de Febrero Orihuela es "Origor, el príncipe guerrrero", una superproducción en 3D y el mercado Medieval más grande de España.
"Era tal la alegría que invadía al poblado de Orihuela que todos sacaron sus mejores ofrendas en agradecimiento al pájaro encantado" .

En la plaza de la Salud, Meigas venidas del norte leían en sus runas de piedra el pasado y el futuro, advirtiendo que éste no esta escrito, que se escribe cada día y que conlleva una constancia:
"No olvidar quién eres ni, hacia donde vas, es un ritual diario para alcanzar tus sueños."
Cada rincón de Orihula es medievo, en cada plaza una reprsentación de teatro callejero. Malbaristas, zancudos, semillas de cacao, gaiteras, camellos, bailarinas del vientre, saxos de caña de río, elefantes de cartón piedra, fuentes de luz y magia; mucha magia.
" Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aurelio Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo". Cientos de Melquíades nos regalaban los oidos con demostraciones públicas. Alcones, buhos, y demás rapaces sobrevolavan nuestras cabezas. Castellets del pueblo de mi amigo Luis alzaban esculturas humanas al ritmo de tambores y dulzainas.
Marco miraba al herrero, al carpintero, hacía palmas a las faldas de las bailarinas y miraba con ojos de pequeño brujo (de los que sólo tienen los niños) el espectácular paseo; Regalo de su primer cumpleaños.

miércoles, 10 de febrero de 2010

GUICO





martes, 9 de febrero de 2010

Té moruno y un minuto para pensar

Hay soledades que en su soledad
no se aguantan,
que esperan un último tren
hacia ninguna parte.

Un paparazzi te llama,
suena el teléfono.
Te pregunta; con quién estás,
qué vas a hacer, a dónde vas a ir.

Luego se calla y deja de sonar.

Té moruno y un minuto para pensar,
para dejar pasar el tren,
para no ir a ninguna parte.

Un baño de agua calmada,
jabón con ph muy básico,
un té moruno y un minuto para pensar.

domingo, 7 de febrero de 2010

Un paseo por Murcia

Era un viernes soleado. Caminaba por Murcia, tras aparcar mi caballo en la puerta de palacio y después de hacer unos recadillos, la escultura de una mujer me llamó la atención tras una puerta de cristal. Era una obra de Antonio Campillo "mujer con curvas sobre témpano de cristal", así la llamé yo aunque por muy poco tiempo.

Personaje: Oye, chaval. Esto no es una galería de arte.Yo: Ojalá. La he visto desde la calle y me ha llamado la atención.Personaje:Ya pero esto es la sede del gobierno Regional, y aquí no puede entrar cualquiera.Yo: (con las manos en alto) Que me cacheen, soy inofensivo.Personaje: Hay maneras de venir a visitarlo.Yo: si, si... Muchas gracias, hasta luego.

Sucede que en los sitios donde se concentra el poder también se concentra mucho miedo pero a horarios reducidos; como ocurre con la exposición del reciente fallecido Molina Sánchez, "antología pictórica para socios del Casino." Y es que si muchos levantesan la cabeza.... Querido Cruz quiero salir a la calle en bus, en la linea 41 o en otra más larga y que recorra más pueblos de la región. Que Cantabella haga algo, que eclipse de una vez tanta barrera y a tanto borrego.


viernes, 5 de febrero de 2010

Canción de amor y oficina

http://www.youtube.com/watch?v=kJp2-GSCIC0

Las puertas del infierno


Hay pueblos enterrados
Jardines solitarios
Donde ya nunca más
Pasea el rey

Estatuas a caballo
Retratos de familia
Hundidos en el barro

Hay usos y maneras
Que han sido desterrados
Guardados en el fondo
De un cajón

Pero aun así
Las puertas del infierno
Se han abierto

Y desde allí
Los vivos se confunden
Con los muertos

Los pasos que llevaban
A los pies del cadalso
Ya no serán contados

Los hijos que nacieron
Fuera de vuestro manto
Ya no seran bastardos
Nunca más

Pero aun así
Las puertas del infierno
Se han abierto

Y desde allí
Los vivos se confunden
Con los muertos

Pero aun así
Las puertas del infierno
Se han abierto

Y desde allí
Los vivos se confunden
Con los muertos

jueves, 4 de febrero de 2010

Rock and Roll 2.0

Vertederos en Espacios Protegidos


























SEÍSMO DEMOGRÁFICO. Paul Wallace


Paul Wallace, Primera Edición al castellano Junio de 2000.

Los temas demográficos están despertando últimamente un interés creciente. Primero fueron las voces de alarma de las organizaciones internacionales y de numerosos expertos alertando del crecimiento exponencial de la población mundial y de los peligros de toda índole que traerá consigo. Luego ha venido la llamada guerra intergeneracional: el problema del pago de las pensiones, que también es un problema demográfico, aunque de signo contrario, puesto que se deriva de un crecimiento insuficiente de la población.

El libro de Paul Wallace aborda estos y otros muchos problemas siempre bajo el prisma de la demografía y llega a conclusiones bastante polémicas que el lector deberá juzgar por sí mismo. Pero, también si las acepta como si las rechaza, estoy seguro de que encontrará de interés el abundantísimo y variopinto material bibliográfico utilizado, en buena medida procedente de encuestas e informes de difícil acceso.

Si tuviéramos que elegir el género literario al que pertenece este libro, yo diría que a lo que más se parece es a un "futurible". Los futuribles son un género que estuvo muy en boga en las postrimerias del franquismo, pero que hoy ha perdido mucho crédito y está en desuso.

La metáfora que da título al libro -el seísmo como resultado catastrófico final del lento movimiento de las capas tectónicas- indica bien a las claras cómo coincide el autor la dinámica inexorable de las capas- en este caso de población-, que en plazos bien predecibles conducirán a un progresivo envejecimiento: primero, en los países desarollados; ulteriormente, en los países en vías de desarrollo.

La disminución de la tasa de natalidad por debajo de la de reposición, en paralelo al progresivo aumento de la esperanza de vida, conducen inexorablemente a una verdadera implosión demográfica de dimensiones que el autor, apurando la metáfora del seísmo, evalúa como de "Escala Ritcher 9".

Y ¿cuál es este nuevo orden económico, esta nueva era global en que desembocará el famoso seísmo? Las especulaciones del autor son en este punto vagas: mucho más premonitorias que precisas, como no podía ser de otro modo. Será una era más global y más estable; pero también menos dinámica. La humanidad tendrá que aprender a convivir sin el bálsamo del crecimiento, demográfico y económico, que durante toda la historia nos ha acompañado.

En palabras del propio Wallace, "hemos creado un sistema económico que amenaza nuestro futuro demográfico", en el que los recursos fluyen en dirección equivocada.

Pedro García Ferrero

Paul Wallace es economista, licenciado por la Universidad de Cambridge y por la London School of Economics. Ha sido jefe de sección de economía del periódico The Independent, y en la actualidad, colabora como especialista en temas económicos en la prensa y televisíón británicas.


martes, 2 de febrero de 2010

Un paseo en Fado


Joana Vasconcelos, artista portuguesa.
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El nombre de Portugal deriva del romano Portus Cale. Cale era el nombre de un asentamiento primitivo localizado en la desembocadura del Duero, que fluye hacia el océano Atlántico en el norte del actual país. Port
o, o seu vinho, do Douro.
Lisboa fue tomada por los árabes en el 711 (recibió el nombre al-Isbunab). Ruas de Lisboa, os bairros cosmopolita, o seu fado.

Cantados típicamente en las "casas de fado" po
r hombres y mujeres. Toda Portugal es fado: "Amor, celos, ceniza y fuego, dolor y pecado. Todo eso existe. Todo esto es triste. Todo es fado.

En estos días podemos ver una exposición en la sala caballerizas en los molinos del río. Bert Teunissen (Holanda 1959) nos propone "Paisajes domésticos" unas fotografías auténticas, antropológicas; cargadas de sencillez y de aprovechamiento de la luz natural y rural, esa que cada vez está más al borde de la extinción.

De Portugal me traje recuerdos, fotos con amigos, aficción a la super Bock, una camiseta del flamingo que regalé, que ofrecí a los que ahora no están, a los que partieron a su tierra,... claveles en las bayonetas, barcos que sueltan amarras y ganas de volver.



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Aprende a Amar.

Uno aprende a amar, no cuando encuentra a la persona perfecta, sino cuando aprende a creer en la perfección de una persona imperfecta.

El amor es símbolo de la eternidad. Elimina todo sentido del tiempo, destruye todo recuerdo del principio y anula todo temor de un final.

No hay nada imposible, porque los sueños de ayer son las esperanzas de hoy y pueden convertirse en realidad mañana.

No esperes que lleguen las circunstancias ideales ni la mejor ocasión para actuar, porque tal vez no lleguen nunca.

El tiempo es demasiado lento para aquellos que esperan… demasiado rápido para aquellos que temen… demasiado largo para aquellos que sufren… demasiado corto para aquellos que celebran… pero para aquellos que aman, el tiempo es eterno.

Destrucción masiva de empleo en el 2009. Sobre todo en las regiones del "ladrillo" (30-01-2010).

http://www.forociudadano.org/index.php/noticias/427-el-paro-crece-en-la-region-un-4344-en-2009-10-puntos-mas-que-la-media-nacional-30-01-10

lunes, 1 de febrero de 2010

Rock and Roll

El prejuicio.

El prejuicio. Como explicó Gordon Allport, tener un prejuicio es "estar absolutamente seguro de una cosa que no se sabe." Se caracteriza por seleccionar la información de tal manera que el sujeto sólo percibe aquellos datos que corroboran su prejuicio. Un racista sólo recordará del periódico la noticia de un asesinato cometido por un negro, pero olvidará los cometidos por blancos. De esta manera se ha inmunizado contra la posible crítica. La palabra "prejuicio" significa al pie de la letra "juzgar anticipadamente un hecho", es decir, antes de que haya sucedido o antes de conocer realmente lo sucedido. Estos juicios previos se dan en todos los sectores sociales, incluso en aquellos que por vocación y profesión deberían estar exentos. Hace años, dos psicólogos, Peter y Ceci, hicieron un escandaloso experimento. Seleccionaron doce artículos publicados en doce famosas revistas de psicología, escritos por miembros de los diez departamentos de psicología más prestigiosos de Estados Unidos. Cambiaron los nombres de los autores por otros inventados, los situaron en universidades imaginarias, como Centro de los Tres Valles para el Potencial Humano, y cosas así, y mandaron los artículos a las mismas revistas que los habían publicado. Lo peor es que ocho de los nueve artículos restantes fueron rechazados por las mismas revistas que los habían publicado. Los asesores y los editores que los leyeron afirmaron que no reunía méritos para su publicación (Peters, D. R., y Ceci, S. J.: "Peer-review practices of learned journals: the fate of published articles submitted again", Behavioral and Brain Science, 5, 1982). Esto demuestra que la procedencia del trabajo, la universidad a que pertenecen los investigadores, determina su evaluación, como saben muy bien muchas universidades no anglófonas.
Con frecuencia los prejuicios son peligrosos. Basta pensar en las matanzas provocadas por prejuicios raciales. Como todos los fracasos de la inteligencia, provocan daños inevitablemente. Timothy Beneke, en su libro Los hombres y la violación, enumera alguna de las ideas que los violadores tienen sobre sus vítctimas:

A todas las mujeres les gusta ser violadas.
No se puede violar a una mujer en contra de su voluntad.
A las mujeres no hay que creerlas.
Cuando una mujer dice "no" en realidad está diciendo "si".
Las mujeres tienen lágrimas de cocodrilo.
Se la estaba buscando.
Las mujeres están llenas de mensajes contradictorios, esto produce frustación en los hombres.
Las mujeres se exhiben y tienen poder sobre uno.
Ellas provocan, ellas se la buscan.
Ellas se ríen de uno y eso provoca la humillación.


Estas creencias sobre las mujeres van acompañadas por otras creencias acerca de los hombres:

La sociedad marca como debe ser un hombre de verdad: debe hacer el amor muchas veces y debe ser agresivo con las mujeres.
Nadie va a violar a una mujer que no lo haya porvocado.
La violación es un acto de venganza contra las mujeres que envían mensajes contradictorios.
Un hombre tiene un impulso sexual fuerte y es capaz de violar.

La superstición.

La superstición. Una superstición es etimológicamente la supervivencia de una creencia muerta, desbaratada, injustificable, pero que sigue influyendo en un sujeto que con frecuencia trata de justificar, si no la creencia, al menos su aceptación. La superstición no suele tener el aspecto discriminador, selectivo del prejuicio, pero coincide con él en ser una derteza injustificada, invulnerable a las evidencias en contra. En muchos hoteles no existe la planta 13. No es que a sus propietarios crean en el mal fario de ese número, simplemente piensan que es prudente eliminarlo por si los clientes lo creen. Pero algunos clientes que no creen en esa superstición pueden pensar que acaso deberían hacerlo a la vista de la aceptación de la creencia por el gremio hostelero, y en la próxima ocasión negarse a estar en el piso 13, lo que animaría a los hoteleros escépticos a eliminar el número fatídico. La credubilidad crece como una rodante bola de nieve. Leo una estadística francesa. En Francia hay diez mil astrólogos, más de cuarenta revistas de astrología, y el 10 por ciento de los franceses confiesa haber acudido a alguna de las pintorescas consultas que desvelan el porvenir. Un dato más: el 47 por ciento de las mujeres confían más en su horóscopo que en su pareja.
Los políticos tienen al parecer un marcado interés por la astrología. Geroges Minois, autor de una
Historie de l´avenir (Fayard, París, 2000), dice que desde Nixon a Hassan II, de Vicente Auriol a Antonie Pinay, muchos políticos se han interesado en las cartas astrales. William Mackenzie King, que fue tres veces primer ministro canadiense, se dedicó intensamente al espiritismo y consultó a los médiums más famosos de Europa. Durante un viaje a Europa se entrevistó con Hitler y le hizo unas advertencias muy sensatas, pero también cambiaron impresiones sobre el mundolde los espíritus, y King llegó a la conclusión de que Hitler era un devoto de su madre y que ésta le guiaba desde ultratumba. Nancy Reagan introdujo a los astrólogos en la Casa Blanca. Mitterrand consultaba a Elizabeth Teissier sobre la guerra del Golfo y el referendum de Maastricht. El astrólogo Maurice Vasset asesoró, al parecer, a De Gaulle. Algunas consultorias utilizan los horóscopos para seleccionar personal. La policía de Nueva York suele consultar a una vidente, aunque confiesa que no saben el número de casos que ha solucionado. En 1993, la Inspección de Trabajo francesa dictaminó que no se podía excluir a una persona del trabajo por se capricornio. Menos mal.

El dogmatismo.

El dogmatismo. El dogmatismo está muy cercano al prejuicio y a la superstición. Aparece cuando una previsión queda invalidada por la realidad, a pesar de lo cual no se reconoce el error sino que se introducen las variaciones adecuadas para poder mantener la creencia previa, que es de lo que se trata. Una actitud dogmática queda así inmunizada contra la crítica. Llamo inmuniazación a la implantación de mecanismos de defensa contra la evidencia o contra los argumentos adversos. Un ejemplo: las religiones adventistas americanas habían predicho que Cristo descendería a la Tierra el 22 de octubre de 1844. No sucedió, pero tras las acomodaciones pertinentes, sus sucesores, los Testigos de Jehová, predijeron que ocurriría len 1914. Tampoco sucedió, pero eso no les hizo desconfiar de sus creencias, sino sólo posponer el hecho hasta 1975. Según dicen los que saben de esto, por fin ocurrió lo esperado, pero sin que nos diéramos cuenta.
La acomodaticia plasticidad de los prejuicios, los dosmatismos y las supersticiones les confieren siete vidas como los gatos. Pondré un diálogo entre los señores X e Y como ejemplo de alguno de sus mecanismos de adaptación:

X: Lo malo de los juidíos es que sólo se preocupan de su propio grupo.
Y: Pero el registro de la campaña del Fondo de Ayuda de la Ciudad muestra que ellos son más generosos que los no judíos.
X: Eso demuestra que siempre andan tratando de comprar el aprecio de la gente y de meterse en los asuntos de los cristianos. No piensan más que en dinero, por esa razón hay tantos banqueros judíos.
Y: Pero un reciente estudio muestra que el porcentaje de judíos en la banca es mínimo y mucho menos que el porcentaje de no judíos.
X: Por supuesto. Nunca se dejan ver. Actúan siempre desde la sombra, como hombres de paja.

Etcétera, etcétera, etcétera. Este proceso de racionalización es llamativo y cercano a comportamientos patológicos. El prejuicio dispara un mecanismo racicinante, que sólo pretende reforzar la creencia básica y eliminar la disonancia con la nueva información. Se mueve en un círculo autosuficiente que se alimenta de sí mismo. Nada puede afectarlos. Sucede como en el chiste: Un hombre cuenta a sus amigos que su párroco es un santo porque habla todos los días con Dios. Los amigos escépticos le preguntan: "¿Y tú cómo sabes lo sabes?" "Porque me lo ha dicho él mismo." "¿Y cómo sabes que no te engaña?" "¿Cómo me iba a engañar un hombre que habla todos los días con Dios?"

El fanatismo.

El fanatismo. El fanatismo incluye todos los fracasos cognitivos, pero añade dos elementos extremadamente peligrosos. Una defensa de la verdad absoluta y una llamada a la acción. El principio básico del fanatismo es una posición difícilmente discutible: La verdad merece un estatuto especial frente a todas las doctrinas falsas. Lo malo es que no va acompañado de una fundamentación universal de esa verdad. Nadie sensato duda de que la física es más fiable que la astrología, a vista del trabajo minucioso y sistemático de corroboración que desarrolla la ciencia. Lo malo es cuando una opinión no demostrada se considera absolutamente verdadera. Cae entonces en un dinamismo tiránico del concepto de verdad. La verdad obsoluta debe practicarse o imponerse absolutamente. El guerrero que incendió la biblioteca de Alejandría lo tenía claro: "O los libros que hay aquí dicen lo mismo que el Corán, y entonces son inútiles; o dicen otra cosa y entonces son blasfemos. En cualquier caso merecen ser quemados." John Locke, el perspicaz, denunció el círculo vicioso del fanático: "Afirman que una doctrina que es una revelación, porque creen firmemente en ella; creen firmemente en ella porque es una revelación."
Éste es el segundo peligro del fanatismo: el paso a la acción. Voltaire ya lo advirtió al definirlo: "Es un celo ciego y apasionado que surge de creencias supersticiosas y produce hechos ridículos, injustos y crueles; y no sólo sin vergüenza ni remordimiento de conciencia, sino además con algo semejante a la alegría y el consuelo. El fanatismo no es más que la superstición llevada a la práctica". Calvino es un claro ejemplo, cuando en la
Defensa de la fe verdadera escribe: "Cualquiera que defienda la opinión de que se comete injusticia con heréticos y blasfemos al castigarlos se convierte conscientemente en culpable y cómplice del mismo crimen. Que no me vengan con autoridades terrenas: es Dios quien habla aquí, y se ve claramente qué es lo que quiere salvaguardar en su iglesia hasta el fin del mundo."


En todos casos aparece un mismo factor de distorsión: el blindaje contra las evidencias o contra los argumentos adversos, que rompe el dinamismo normal y porgresivo del conocimiento. Daniel Dennet, un interesante filósofo americano, ha escrito: "La libertad humana consiste sólo en aprovechar las experiencias pasadas para conducir el comportamiento." El fanatismo somete a cautiverio a la inteligencia porque le impide aprender.

domingo, 31 de enero de 2010

Mediocres por José Buendía

http://josebuendia.blogspot.com/2010/01/mediocres.html

La inteligencia fracasada. Teoría y práctica de la estupidez. José Antonio Marina


Ilustración: detalle del "jardín de las delicias"
El Bosco

Puesto que hay una teoría científica de la inteligencia, debería haber otra igualmente científica de la estupidez. Creo, incluso, que enseñarla conmo asignatura troncal en todos los niveles educativos produciría enormes beneficios sociales. El primero de ellos, vacunarnos contra la tontería, profilaxis de urgente necesidad.
Así comienza este nuevo libro de José Antonio Marina, que intenta responder a preguntas que todos nos hacemos. ¿Por qué nos equivocamos tanto? ¿Por qué nos empeñamos en amargarnos la existencia? ¿Por qué las personas inteligentes hacen cosas tan estúpidas? ¿Por qué tropezamos cien veces con la misma piedra?
El autor desaloja a la inteligencia de su trono platónico, donde se dedica a las puras tareas de la razón pura, a encajes de bolillos cartesianos, para sumergirla en la vida diaria, en los laberintos palpitantes del corazón, en la impura razón práctica. El gran objetivo de la inteligencia es la felicidad y, por ello, todos sus fracasos tienen que ver con la desdicha.
En esta obra se hace por primera vez una taxonomía de la inteligencia fracasda, una herborización de los mecanismos de la estupidez. Hay fracasos cognitivos y afectivos, lenguajes fracasados y fracasos de la voluntad, hay fracasos personales y políticos. El fanatismo, el desamor, la incomprensión de las parejas, las múltiples adicciones, la injusticia, la rutina, los pantalones del miedo y la sumisión, los heroísmos criminales, la ferocidad glorificada, son derrotas de la inteligencia.
"Me lleva a estudiar un tema tan complicado mi optimismo de pedagogo" escribe Marina, y demuestra una vez más su vocación práctica. "No me gusta el fracaso, lo confieso. Pienso que la inteligencia puede triunfar y sería deseable que lo hiciera. Pues por mí que no quede. La finalidad de este libro es ponernos a salvo de la estupidez y de esa manera ayudar a reducir la desdicha humana."

sábado, 30 de enero de 2010

Fotografía Nocturna


Reflejo invertido.



El cosmonauta, mi nave en una estrella.


viernes, 29 de enero de 2010

jueves, 28 de enero de 2010

Tanguillos Marineros. Ojos de Brujo

Hay peces grandes y chicos

los pequeños déjalos

el grande se come al chico

y en la barriga una indigestión.

El pequeño se hace grande

se convierte en tiburón

s´ajuntan pa la revuelta

Zapata vive revolución

s´ajuntan pa la revuelta

Bolivar vive.

Hay campesinos sin tierra

hay esclavos sin patrón

ladrones de guante blanco

noches sin letras, libros sin sol

políticos y usureros

ke nos llevan a la ruina

torres más grandes han caído

en Venezuela o en Lima.

Los tanguillos marineros

debajo los delantales

con los tanguillos de puerto

palmas, alegría, samba y timbales.

Las gitanas bailan rumba,

le cantan a Jemanjá

Suerte pa los marineros

ke besan tierra y se van

Suerte pa los marineros

ke besan tierra.

Mira ke suerte, primo ke fuerte

Primo ke suerte, primo ke fuerte

ke jugao a la lotería

y m´ha tocao conocerte

…mira que suerte, primo ke suerte…

El tiempo….

buen consejero es el tiempo

mala amiga la codicia

mal consejero el dinero

dame alegría y libertad

ke eso es lo que yo quiero…

…Suenan las palmas, suenan las palmas…


Letra: Marina "La Canillas"

miércoles, 27 de enero de 2010

EN TODAS PARTES

video

Anatomía del Miedo. Un tratado sobre la valentía. José Antonio Marina


Ilustración: "El jardín de las delicias"
(detalle del panel lateral )
El Bosco, Museo del Prado

A estas alturas de mi vida, he llegado a ser un experto en miedos. Los he vivido, los he estudiado, y he soñado con la valentía como otros sueñan con el poder, la riqueza o la salud. De todas las emociones que amargan el corazón humano –y son muchas- la gran familia de la angustia, la timidez, la inquietud, el terror, la vulnerabilidad, es la que más me ha preocupado, y la experiencia me dice que no es una rareza mía. El perspicaz Hobbes escribió una frase terrible que podríamos repetir todos: “El día que yo nací, mi madre parió dos gemelos: yo y mi miedo.” Así comienza este nuevo libro de José Antonio Marina, en el que estudia las catacumbas del miedo, del terror.

En este viaje al país del miedo, que comienza en la neurología y termina en la ética, aparecen los miedos normales y los miedos patológicos: se investiga por qué unas personas son más miedosas que otras; se analizan los miedos domésticos, los políticos y los religiosos; y, por último, se revisan las terapias más eficaces para luchar contra el temor. El lector irá acompañado en esta exploración no sólo por neurólogos y psicólogos, sino también por escritores que fueron expertos en miedos: Kafka, Rike, Camus, Graham Greene, Georges Bernanos.

Hasta aquí, éste libro es un libro de psicología. Pero bruscamente el paisaje cambia porque aparece un fenómeno que desborda la psicología y que nos separa definitivamente de los animales: la valentía. Para el autor es el punto de despegue de la naturaleza humana en busca de su nueva definición. El valiente siente miedo, pero actúa como debe. Es lógico que todas las culturas, con una unanimidad sorprendente, hayan admirado el valor. ¿Qué es bueno?, se preguntaba Nietzsche. Y respondía: ¿Ser valiente es bueno? Todos experimentamos la nostalgia de la intrepidez. ¡Nos sentiríamos tan libres si no estuviéramos tan asustados! Este libro que comienza siendo un estudio del miedo, se convierte en un tratado sobre la valentía, un modo de actuar que revela el gran enigma del ser humano.


Ofrenda MoMA


Boceto de Marco para el jardín de Maxi.
(de este verano no pasa)

martes, 26 de enero de 2010

GILBERT GARCIN